Ontinyent, caminos por recorrer

Qué visitar

La Vila

LA VILA   

    Podemos acceder por el portal de Sant Roc o por la subida del Fossaret, hasta el punto más elevado de la ciutadella, la verdadera joya que guarda las esencias y conserva lugares llenos de encanto y de autenticidad. Si escogemos el portal de San Roc, accederemos al Palau de La Vila o de la Duquesa de Almodóvar (siglos XIII-XIX). El palacio está situado en la parte más expuesta de las antiguas murallas de la ciudad y domina lo que alguna vez fue el antiguo reino de Castilla. Criado en las antiguas ruinas musulmanas y muy transformado en el siglo XVIII, aún conserva fortificaciones medievales.

    El barrio de La Vila, declarado conjunto histórico-artístico en los años setenta del siglo XX, conserva uno de los conjuntos medievales más representativos de las tierras valencianas, cualitativa o cuantitativamente. No se tiene que olvidar que en los inicios del siglo XV, Ontinyent era una vila populosa, la tercera, después de Xàtiva y Oriola, población valenciana al sur del Xúquer. Destaca la calle Major de la Vila o de la Trinitat, de aspecto aún señorial. Por este barrio caminaremos flanqueados por las dovelas de piedra de las casas de los pudientes medievales y por las calles de piedra de las esquinas. Vamos bajando y a cada lado contemplaremos calles, callejuelas y callejones sin salida que guardan su encanto y reservan no pocas sorpresas a los visitantes. La rehabilitación de los edificios, con fronteras pintadas de colores vivos, ha revitalizado los paisajes urbanos y ofrece sensaciones plenas de sugerencias. Llegaremos a la plaza de Sant Pere y continuaremos abajo. Dejaremos atrás el Callarís y los nombres rotundos de las calles que han conservado la historia en su denominación: Cordellat, de l´Església...

    A la otra parte, pasado el puente de Santa María, se puede observar la sucesión de las casas colgadas sobre algunos de los restos de la muralla medieval, con el profundo lecho del rio de Ontinyent o Clariano al fondo.