Ontinyent, caminos por recorrer

Fiestas

San Antonio Abad

   abad El día 17 de enero es el día de San Antonio Abad o del Porquet, patrón de los animales domésticos. Los labradores y los ganaderos de Ontinyent han celebrado esta fiesta desde fechas históricas, centrando los actos en la ermita del antiguo convento franciscano que llevaba el nombre del santo. El convento y la ermita estaban situados, hasta su desaparición en el 1876, en los terrenos que hoy conocemos como "la Glorieta". Cuando la imagen fue trasladada a la iglesia de San Francisco, en la calle Major, la fiesta pasó a celebrarse cerca de este templo. Allí se plantaba y quemaba la hoguera y tenía lugar la bendición de animales. Poco a poco, esta fiesta fue desapareciendo y, hoy, tan sólo quedan unas pocas paradas de porrat en la plaza de la Concepció, el fin de semana posterior al dia 17.

    En el siglo XVIII surgió otra fiesta dedicada al santo, la que los vecinos labradores celebraron en el Poble Nou que fue construyéndose alrededor de la Ermiteta de la Concepció. Es considerada como la más costumbrista de las tantas celebraciones ontinyentinas. Los actos centrales siguen celebrándose el segundo fin de semana después del día 17, ya cerca de febrero, con respecto al San Antonio del carrer Major. Ahora mismo, se plantan tres hogueras pequeñas en la calle, y una más grande en la plaza del Barranquet. Se queman todas seguidas después de la tradicional y multitudinaria bendición de animales, que pasan con sus amos a recoger la correspondiente "garrofeta", y la posterior bendición del pan. Inmediatamente, la salida del Farol de la Retreta da inicio a este acto en que se lucen los centenares de farolillos que han ido construyendo els Llumeners del santo. Cuando acaban de dar la vuelta a todas las calles del barrio, lleno de visitantes, se ha de visitar el Porrat, el mercado de productos comestibles tradicionales donde se podrían comprar garbanzos torrados, dátiles, palmitos... y prepararse para la más concurrida de las siete danzas tradicionales de Ontinyent. Al ritmo invariable del tabal y con nuestros cuatro Fandangos sonados con dulzaina, son muchas las parejas y los cuadros que nos muestran las distintas y diferentes sensibilidades danzadoras y escuelas que Ontinyent ha podido conservar.

    Y no se tiene que olvidar el ya imprescindible "Correfoc", introducido a nuestra tradición en los últimos años 80, y la animada verbena posterior.

    El día del santo se empieza con la diana y se sigue con la misa cantada y el pasacalle donde se pasean los puercos que van a sortearse por la noche. Después de la comida dels Llumeners está la Cabalgata donde los niños lanzan confeti y golosinas desde los motocarros usados en las tareas agrícolas de los vecinos. Después de la procesión, se hace el sorteo de los puercos y un castillo de fuegos artificiales.