Ontinyent, caminos por recorrer

Fiestas

Romería de Agres

   Agres En Ontinyent, desde hace siglos, ha tenido una devoción especial por una Virgen forastera, la del Castillo de Agres que, en 1600 se dice que curó a la población de una de las más duras pestes sufridas. Por eso, son muchos los vecinos que peregrinan a pie hasta aquella villa mariolenca. En un principio, esta romería de Agres tuvo un cariz formal y todo un desarrollo protocolario que hemos perdido del todo. Con la llegada del tren hace un centenar de años se produjeron las peregrinaciones más masivas. Ahora, ha sido el auge del interés social por hacer deporte ligero, y por mantener las tradiciones, lo que ha hecho que vuelva a crecer este interés por peregrinar desde las poblaciones vecinas a Agres. A Ontinyent le toca el turno una semana después de la Subida del Cristo, y aún se escucha el dicho que dice:

    "A la Fira no vages si no tens diners, i a la Mare de Déu d'Agres si no ho has promés".

 

    A partir de esta romería, nació durante el siglo XIX la Fiesta del Camí dels Carros. Cerca de la antigua torre Albarrana hay un panel de ladrillos con la efigie de la Mare de Déu d'Agres y el pastor que la descubrió y a quien ella restituyó el brazo. Delante de ella se ha montado un porrat y se acostumbra a hacer una retreta, una danza, fuegos artificiales y una verbena. Además, recientemente, se ha creado un personaje propio, el gigante Gaspar Tomás, en recuerdo de aquel pastorcillo de Agres, que es llevado en un pasacalle por las calles más cercanas. La fiesta tiene lugar en la víspera de la romería.