Ontinyent, caminos por recorrer

Fiestas

Corpus Christi

   CORPUS El Corpus Christi fue la fiesta más lucida del Ontinyent barroco. A través de ella, el consistorio mostraba el poder económico de la Vila Real con el patrocinio de entremeses, danzas, rocas, obras de teatro y desfiles como la histórica "Entrada del Rei Redoles". Los gremios se añadían a la espectacularidad de la fiesta con la creación de danzas.

    Toda aquella espléndida celebración sufrió una grave crisis en los años 20 y 30 del siglo XX que hizo desaparecer buena parte de los elementos festivos existentes.

    Ahora mismo, después de distintos procesos de recuperación empezados el 1981, cuentan con cinco danzas. El Ball dels Cavallets (El Baile de los Caballitos) es el último de los recuperados y representa la lucha entre los soldados de las antiguas "milicias efectivas" forales de Ontinyent contra los piratas Barbarescos que asaltaban las costas de la Marina. La música del baile y del pasacalle es original de Saül Gómez. El Ball de la Veta sigue el sistema de los bailes de granadas y alcachofas valencianas. Arriba del palo hay una bola de claveles que representan la señera cuatribarrada propia de la Vila Real. Los alumnos del Colegio Bonavista son los encargados de bailarla. También son ellos los responsables de hacernos llegar el Ball dels Arquets, una modalidad muy extendida en las comarcas valencianas que, en Ontinyent, guarda unas características muy definitorias. Participan niñas y niños, vestidos con unas bellas ropas blancas y azules. La danza es muy solemne y se interpreta, como las anteriores, con tabal y dulzaina.

    Los bailes más significativos de Ontinyent, ya que llegan a ser representantes simbólicos de la ciudad, son los Gegants i Cabets, esta asociación es la encargada de hacerlos danzar, en las fiestas de la Purísima y en las visitas que realizan muy a menudo fuera de Ontinyent. Las figuras son municipales y fueron rehechas y actualizadas en 1992, aunque la tradición proviene del siglo XVII.

    Los Cabezudos son ocho figuras que danzan un baile propio basado en música tradicional de las comarcas de la Sierra de Mariola interpretadas con dulzaina y tabal. Son el Rei dels Cabets, el Tinyós, l'Home de les dues cares, els Cabets del Tricorni, el Barret verd i el Barret en puntes, el Gros i Popeie. Es tradición ancestral el correr delante de los"Cabets" y chillarles y entonando su apodo.

    Los Gigantes de Ontinyent, solemnes y queridos como pocos, representan las tres culturas que vivían antiguamente en la Vila Real, y las tres edades del hombre. Así, son tres parejas: los reyes cristianos, los Reyes Moros (los abuelos o "uelos") y, desde octubre de 2006, los  Reyes Judios. Danzan un pasacalle y un baile propio, obras de Francesc Tortosa, interpretada por grupo de música antigua "Menestrils", con chirimías, gralles y sac de gemecs.

    Las salidas de los Gegants i Cabets son siempre multitudinarias. Desfilan el día del Corpus y la Purísima, encabezando las procesiones, y en las respectivas vísperas, cuando hacen la función de anuncio de la fiesta.

    En la procesión del Corpus es costumbre elaborar preciosos altares de calle, encima de las cuáles se celebra la adoración de la Eucaristía.