Ontinyent, caminos por recorrer

Comer y dormir

Gastronomía

    En nuestros campos aún se mantiene preponderante el cultivo de olivares. Su zumo es procesado en la almazara de la Cooperativa de Ontinyent, donde también se puede encontrar un amplio surtido de vinos embotellados por la cooperativa. Aceites y vinos están siempre encima de los manteles a la hora de comer, para ayudar a llevar una conversación en la sobremesa.

01 AFO     Y para los postres, las frutas  de nuestros campos como el albaricoque, la uva de gran calidad o el “Meló d´Or”, variedad única del melón de todo el año, cultivado desde 1424. Otro cultivo que generan los agricultores de la ciudad es la miel. La capital de la Vall d’Albaida ha sido la productora del edulcorante natural producido por las abejas, y también de cera. De hecho la miel es una pieza presente en nuestra repostería, como ingrediente o como acompañante. La popular coca de raíz también conocida como monjàvina, suele llevarla por encima. De monjàvines y otros dulces artesanales como las yemas de huevo o los pasteles de moniato se pueden encontrar en lugares como la pastelería Hijos de Teodoro Mora. El obrador, antiguamente cerería, fue fundado en el 1759, y a partir de 1877, bajo el reinado de Alfonso XII, fue el proveedor de la Casa Real. A pesar de la popularidad de esta pastelería y la amplia presencia de despachos de pan tradicionales en la ciudad, las amas de casa aún tienen costumbre de elaborar sus propias cocas, dulces o saldadas, y llevarlas a cocer al horno. Allí también se suelen cocinar las populares cazuelas al horno. 13 AFO

    Perduran aún en la sabiduría cotidiana la elaboración de conservas de frutas y verduras de temporada, y el adobo de olivas. Ligado al fuerte vínculo de la ciudad con la tierra, hoy industrial pero antiguamente agrícola, hay una amplia tradición de carniceros. Los embutidos de Ontinyent tienen un gran renombre, sobre todo les botifarres (las butifarras). De hecho en el mercado central de Valencia se publicita el origen ontinyentí del embutido como reclamo publicitario y marca de prestigio. En diversos restaurantes de renombre de la ciudad se pueden encontrar platos que recuperan la gastronomía tradicional basada en los embutidos caseros y en la más amplia gama de arroces, como el arròs amb fesols i naps. Hosteleros de la ciudad y la comarca organizan a lo largo del año interesantes jornadas gastronómicas.